¿Y si escribes un diario?

La escritura autobiográfica o diario, puede servir para relatar lo que te ha sucedido a lo largo del día, como la situación en la que estamos inmersos a causa del confinamiento por el coronavirus y redactar una historia intentando convertirla en algo agradable. Es un encuentro con uno mismo.

Las jornadas se hacen interminables por la reclusión a la que estamos sometidos, aunque es por nuestro bien, por el miedo a que cualquier miembro de nuestra familia resulte contagiado, por el trabajo que en casa se multiplica y por muchas más cosas.

Para vencer toda esa presión es muy bueno plasmar en una hoja los pensamientos, sentimientos y demás circunstancias. Llenarlo con las cosas que suceden como son los miedos, sueños, recuerdos, reflexiones. Son los beneficios de la escritura personal.

Contar las historias de la vida durante estas circunstancias y las venideras que aún nos quedan.

Las situaciones que más preocupan y en las que más tiempo ocupan los pensamientos están afectando a la vida cotidiana de todas las personas ya que ha cambiado de repente y hace que sea menos saludable.

Pueden ser relatos de las cosas que hay pendientes y evitas enfrentarte a ellas, ya sean sobre las circunstancias actuales o las que tienes guardadas de tiempo atrás. También se pueden manifestar acontecimientos bonitos y agradables que hayan sucedido.

Expresar lo que se siente puede resultar gratificante. Mirar hacia dentro y ver como somos, como actuamos, lo más nos preocupa, lo que nos gustaría cambiar porque está afectando a nuestro día a día, programar viajes, hacer cosas que no hacemos y que nos gustaría hacer, decir cosas que no nos atrevemos a decir y que estamos evitando.

Cuando la mente no para de dar vueltas como un disco rayado, el escribir puede ayudar a controlar pensamientos irreales. El expresarse, sabiendo que nadie escucha solo uno mismo, anima a poner en orden esos pensamientos, inquietudes, sueños, planes, poder comprender y abordar con más naturalidad y más fuerza todo aquellos que nos preocupa para enfrentarse a ello.

Es una forma de redescubrirnos.